El pasado sábado, nuestros estudiantes de Primero de Bachillerato vivieron una experiencia profundamente significativa durante la Primera Jornada CAS en la Fundación Hermano Miguel. Más que una visita, fue un encuentro humano que despertó empatía, responsabilidad y sensibilidad social.
A lo largo de la actividad, se evidenció el compromiso, la motivación y la disposición genuina de nuestros jóvenes por aportar a quienes más lo necesitan. Cada gesto, cada palabra y cada acción reflejó el acompañamiento y los valores que sus familias cultivan día a día en ellos.
En el Martim, creemos firmemente que la educación trasciende las paredes del aula. Por eso, impulsamos actividades que permitan a nuestros estudiantes desarrollar habilidades para la vida, fortalecer su carácter y construir una mirada más consciente y solidaria hacia su entorno.
Esta jornada no solo marcó el inicio del proyecto CAS de este año, sino también un paso importante en el crecimiento personal de cada uno de nuestros estudiantes. Agradecemos profundamente a las familias por su confianza y apoyo constante.
Seguimos trabajando juntos para formar seres humanos empáticos, íntegros y comprometidos con su comunidad.